1/31/2011

PostHeaderIcon 如果, 愛 (Ru guo · Ai) (Perhaps Love), Peter Chan



如果, 愛
2005
Peter Chan
Oi Wah Lam, Raymond To




Hace diez años que sigo teniendo el mismo sueño, cada noche, desaparece tan pronto como abro los ojos... me aterra dormir porque en mi sueño te pierdo cada vez, sufro tu perdida cada noche ¿Imaginas cómo sienta eso?



Olvida esos días, olvídalos.... olvídame. Y recuerda que.... a quién tienes que amar, más que a nadie, es a ti mismo.



Cada vez que venía aquí, grababa lo que se me ocurría:

>> Diecinueve de diciembre de 1995: No has vuelto ¿Dónde estás? Ven a casa... Pensé que después de un año me sentiría mejor pero todo permanece igual ¿Cómo puede pasar el tiempo tan lentamente?

>> Cuatro de Noviembre de 1996: Ya han pasado dos años y no has venido; podrías venir al menos una vez, sólo una vez ¡Por favor! Prometo que no te obligaré a quedarte, serás libre para marcharte, prometo que seré bueno.

>> Siete de Diciembre de 1997: Siento que me he recuperado.... esta vez.... no me siento tan mal. La cama aún me trae recuerdos, pero ahora ya no duelen tanto. Me he sentado en ella y he sonreído. Ya ves, no es tan difícil olvidarte.

>> Tres de Octubre de 1998: ¿Estas muerta? sino... ¿Por qué no regresas? ¡Eres tan orgullosa! ¡No quiero volver a verte! ¡Vete al infierno! ¡Te odio! ¿Me oyes? ¡Te odio! (llanto desesperado)

>> Seis de Diciembre de 2001: ¿Cómo estás? Fuera está nevando...

>> ¿Ya te has despertado? Desearía estar ahí para poder verte la cara. Llevo diez años esperando éste momento, anoche me abrazabas muy fuerte, debías pensar... que lo era todo para ti ¿Desde cuándo te has vuelto tan ingenua? Fuiste tú quien dijo: "A quien tienes que amar más que a nadie es a ti mismo". ¿Sabes qué es lo que más lamento, de todo lo que ha pasado entre nosotros? Que me enamoré de alguien que me menospreciaba y terminé menospreciándome a mí mismo. Has hecho que me menosprecia para el resto de mi vida. Lo de anoche sólo fue una ilusión, pero esas cintas son reales, auténticas; siempre las guardaré.... porque sé que nunca más volveré a decir cosas como esas.

1/28/2011

PostHeaderIcon Javier Cercas, Por qué escribir

"Escribo porque me encanta que me pregunten por qué escribo. Escribo porque me aburro y porque si no escribiera me aburriría muchísimo más. Escribo porque escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Escribo porque absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto. Escribo para leer mejor y también para dejar de vez en cuando de leer, porque el mucho leer embota (esto último lo dijo Nietzsche, que escribía pensamientos paseados). Escribo para escribir algún día un libro paseado. Escribo porque a los ocho años leí Pimpinela escarlata y desde entonces no he hecho otra cosa que intentar plagiar esa novela. Escribo porque a los 15 años yo era un salido y un día otro salido que además era un cabrón me dijo que escribiendo se ligaba, y cuando descubrí que me había engañado ya era demasiado tarde para quitarme el vicio. Escribo porque a los 15 años yo tenía una profesora radiante: un día la interrumpí en clase al grito de que estaba buenísima y ella, que estaba explicando a Borges, me expulsó de clase y yo me impuse como penitencia la lectura de las obras completas de Borges, cosa que todavía no he terminado de hacer y que no creo que termine de hacer nunca, porque en realidad es imposible. De más está decir que escribo porque a partir de los 15 años no me ha pasado absolutamente nada que tenga algún interés. Escribo porque me pagan por escribir tonterías. Escribo porque todavía no he encontrado una forma más decente de ganarme la vida. Escribo (me explico) porque no sé hacer nada útil, ni siquiera atarme los cordones de los zapatos: si supiera curar a los enfermos, no escribiría; si supiera rematar en plancha un libre indirecto, créanme, no escribiría. Escribo porque sí y porque me da la gana, y a quien le parezca mal que me lo diga en la calle. Escribo para poder pensar (esto, creo, lo dijo Cabrera Infante). Escribo porque cuando escribo tengo la impresión acusadísima de que soy una persona inteligente y también de que todos los que me rodean son todavía más inteligentes que yo, sólo que ellos no se dan cuenta.
Escribo para que me lea mi madre, que es la única que me leía cuando no me leía nadie y la única que me leerá cuando ya nadie me lea (¡un abrazo, mamá!). Escribo para que me lean dos tipos que están muertos y dos o tres que todavía están vivos. Escribo para que me lea usted (¡sí, usted, el de la tercera fila, no se esconda!). Escribo porque escribo como Dios (esto, Dios me perdone, es mentira). Escribo porque no creo en Dios. Escribo porque en un mundo sin Dios, escribir, como reírse (pero esto lo dijo Kafka), es casi una obligación moral, o quizá metafísica. Escribo para llevar la contraria, pero todavía no he descubierto a quién. Escribo para entender cosas que sé que no hay manera humana de entender, con la esperanza de que ese esfuerzo fracasado por entenderlas sea ya una forma de entenderlas. Escribo porque la vida es una mierda, y los hombres, un hatajo de indeseables y de cobardes, pero cuando escribo salgo a la calle cantando canciones tirolesas y sintiéndome John Wayne y con ganas de abrazarme al primero que pasa y echarme a llorar de tristeza en su cuello. Escribo porque si no escribiera no tendría ni un solo motivo para respetarme, muy pocos para levantarme por la mañana y casi todos para convertirme en un peligrosísimo oligofrénico, de lo que se deduce que el Estado debería subvencionarme para que siguiera escribiendo. (No escribo, por cierto, para que me quieran más: las personas que me quieren me querrían igual si no escribiera, y las personas que no me quieren no me querrían ni aunque dejase de escribir). Escribo para joder a los que no quieren que escriba y para alegrar a los que quieren que siga escribiendo. Escribo porque, entre nosotros, escribir mola (esto, seguro, debió de decirlo alguien, probablemente un chino). Escribo por todas estas cosas y por muchísimas más. En realidad, escribo por casi todo, porque cualquier excusa es buena para escribir. A veces (Dios me perdone) he llegado incluso a escribir para hacerles creer a quienes me leen que no quiero que me pregunten nunca más por qué escribo."

PostHeaderIcon Leopoldo María Panero

Stefania aparecía muriéndose
la lengua penetraba la cerradura de una puerta que alguien
   había cerrado para siempre.
¿Quién era?
¿Quién era aquel desconocido dueño de todas las llaves?
¿Qué color tienen sus ojos?
No tienen pupilas sólo dos agujeros sin fin.
Dos huecos como laberintos donde nos perdemos y no
  volvemos jamás atrás.
El dueño de las llaves nos ha encerrado aquí dentro,
nos ha encerrado en sus ojos en sus agujeros,
en el laberinto hueco que no conduce ni al norte ni al sur.
Nos quedamos allí, inmóviles aprisionados en sus ojos
   huecos
1/14/2011

PostHeaderIcon Volver, Pedro Almodóvar










- Te necesito, no sé cómo he podido vivir todos éstos años sin tí.

- No me digas eso que me pongo a llorar, y los fantasmas no lloran.








PostHeaderIcon Cold Mountain, Anthony Minghella

Cold Mountain
2003
Dirigida y guionizada por Anthony Minghella
Novela de Charles Frazier



Querido señor Inman; empecé por contar los días, luego los meses... Ahora he dejado de contar, salvo con la esperanza de que regrese. Y con el callado temor de que en los años transcurridos sin vernos, esta guerra, esta espantosa guerra... nos haya cambiado a los dos más allá de lo imaginable. Pienso en los fugaces momentos que pasamos juntos y desearía poder enmendarlos... Mi carácter difícil, lo que quedó por decir...



Repetir una cosa no la mejora.


- Me imagino que Dios estará harto de que ambos bandos anden reclamando su apoyo.


Querido señor Inman; desde que usted se marchó el tiempo se ha medido en capítulos amargos. El pasado otoño mi pobre padre murió. Nuestra granja está abandonada. Todas las casa de estas montañas han vivido alguna tragedia. Cada día... el pavor de enterarnos de quién ha caído, quién no regresará de esta terrible guerra. Y sigo sin noticias suyas. Esta guerra está perdida en el campo de batalla y por ello es una doble pérdida para aquellos que permanecen... Aún sigo esperando, como le prometí aquel día... pero me encuentro sola y empiezo a desesperarme. Me da vergüenza aprovecharme de aquellos que menos pueden permitirse ayudarme... Mi último aliento de ánimo surge de confiar en usted, y de creer que volveré a verle... Por eso ahora le digo, lo más llanamente posible... que si está combatiendo deje de combatir, si está marchando deje de marchar. Vuelva conmigo... vuelva conmigo, ése es mi ruego. Vuelva conmigo...



Usted me dijo que al cabo de unos días a penas recordaría su nombre. Oh, Inman, han pasado más de tres años y aún recuerdo su nombre.


Pobrecita, dejó marchar a los demás y ahora no tiene nada ni a nadie.... Y espera a un fantasma.
- No la conozco, Ruby.
- La señora Swanger dice que necesita ayuda: Y aquí me tiene.
- Necesito ayuda, sí cierto. Pero la de un jornalero, hay que arar y hacer tareas arduas. Creo que ha habido un malentendido.
- ¿Pá que usa el rastrillo? Porque pa cuidar el jardín seguro que no... ¡Número 1!, ¿Tie Caballo? Pueo echar el día arando, no masusta. ¡Número 2!, No hay hombre mejor que yo porque todos los hombres que corren por aquí o son viejos o granujas.




- Puedo hablar de labranza ladina... Ah, y sé leer en francés. También sé atar un corsé, ya lo creo. Puedo enumerar los grandes ríos de Europa ¡pero no me preguntes el nombre de ningún arroyo de este condado! ¡Sé cortar pero no sé zurcir!, se cortar un ramo de flores ¡pero no se como ser cultiva. Si algo tenía una función de la que yo pudiera servirme ¡entonces no se consideraba apropiado! Esta verja es la primera cosa que he hecho que puede llegar a producir un resultado.


- Yo me largo de aquí. No volveré a arriesgar mi vida por una causa en la que no creo.


- Frente a frente con el enemigo... y era yo el que mataba. El otro jamás me mató. No sé por qué...
- Pero por lo que se ve... lo intentó.
- Sí... es cierto.
- Yo creo que hay un plan. Un designio para cada uno de nosotros. La naturaleza, por ejemplo, un pájaro vuela hacia alguna parte con una semilla, la caga y nace una nueva planta. El pájaro tiene una función, la mierda tiene otra y la semilla tiene otra. Y tú tienes una función.


- ¿Te está esperando esa Ada Monroe?
- Me esperaba... Ya no sé si me conoce. Soy como el niño que se fue en otoño a buscar leña y volvió silbando en primavera. Como todos los infelices a los que mandaron a la guerra detrás de banderas y mentiras. Ada me dio un libro... loescribió un tal Bartram. En él hablaba de sus viajes. A veces, sólo con leer el nombre de un lugar cercano a mi casa... Aunque antes, esos lugares pertenecían a otro pueblo. ¿Qué nombre dieron a Cold Mountain? ¿Cómo es posible que un nombre, que ni siquiera es el auténtico, me hiera tanto el corazón? Es ella. Ella es el lugar al que me dirijo... y casi no la conozco. ¡Casi no la conozco! Me parece que sea imposible volver a ella...


Una fuente de alegría apenas apreciable, pero necesaria. Siempre, siempre te llevaré conmigo. Amor mío, ¿dónde estás? Sin la esperanza de que te llegue te escribo esto... Como siempre. Como hasta ahora.



El hombre es el que ha plantado toda esta mierda. Dicen que esta guerra es un cielo de nubes negras, pero ellos provocan la tormenta y luego se quedan bajo la lluvia gritando "¡Joder, está lloviendo!"


Durante este tiempo el hielo a rodeado mi corazón y ahora... ahora no sé cómo derretirlo.


- Rezo porque estés bien. Rezo porque me tengas en tus pensamientos. Tú eres lo único que me impide caer en la oscuridad y en el desánimo.
- ¿Cómo podía yo impedirlo? Apenas nos conocíamos, fueron muy pocos momentos...
- Fueron cientos de momentos. Son como una bolsa de diminutos diamantes. Da igual que fueran reales o que me los hubiera inventado. La forma de tu cuello... eso es real, el tacto de tu cuerpo cuando te atraje hacia mí y te abracé... Inma arando un campo. Tú sosteniendo una bandeja. Tú fuera en el porche. 
- No me apetecía entrar.
- De ahí que necesitara una bandeja, y así poder salir a verte.
- Aquel beso... que todos los días volvía a besar.
- Te esperaba todos los días... deseando, anhelando ver tu rostro.
- Que puedas llegar a ver mi interior... mi... puedes llamarlo como prefieras mi... ¿mi espíritu? Es lo que me aterra. Creo que estoy destrozado. Intentaron matarme una y otra vez... pero no era mi hora. Y si tenía bondad, si la tenía... la perdí. Si quedaba algo de ternura en mí... la destruí. Oh, ¿cómo escribirte después de lo que hice... de lo que vi?


Lo que hemos perdido nunca nos será devuelto. La tierra no cicatrizará... demasiada sangre. El corazón no cicatrizará... Tan sólo podemos hacer las paces con el pasado, e intentar aprender de él. Hay días en los que consigo no pensar en ti; cuando las necesidades de la granja requieren mayor urgencia que las de mi corazón. En esta época del año, abunda la vida por todas partes. Y tú estás presente en ella, como si aún estuvieras regresando a casa para reunirte conmigo. Si pudieras vernos ahora, comprenderías que cada paso de tu viaje valió la pena. Miré una vez más en el pozo de Sally, y esta vez no vi nada que me atormentara. Sólo nubes, nubes... y luego, el sol.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

About Me

Mi foto
Estefanía V. G.
Ver todo mi perfil

Escondites Lejanos

Escondites Lejanos

Seguidores

Con la tecnología de Blogger.

Search

Cargando...