8/14/2011
Saga de Spider-Man, CRÍTICA
Spider-Man fue para mí todo un descubrimiento; aún no
llegaba al metro de altura cuándo lo encontré. Sus telarañas, su sentido del
humor, siempre tan optimista… aún a punto de morir en manos
de alguno de sus villanos favoritos era capaz de hacer una broma sarcástica,
reírse de sí mismo y de la situación en la que se encontraba. Por ello no puedo más que indignarme ante las adaptaciones cinematográficas que se
han basado en Spider-Man.
Dicen que las comparaciones son odiosas, dicen que una película nunca supera ni iguala a su homónimo escrito, que no tiene sentido
compararlas, sin embargo yo no lo creo así; me parece que una parte
importante de las adaptaciones cinematográficas son los guiones,
precisamente ésta es la parte que suele caer en tópicos trillados y preparados para el mismo tipo de público. Todas están cortadas por el mismo patrón, y sin embargo, me sigue sorprendendo que a pesar de todos
los tópicos la saga resulte ser una bomba comercial. En mi opinión, la adaptación de una obra original
sí es recomendable compararla, porque se supone que los guionistas toman como
referencia la obra original, por lo tanto, si la toman como referencia, deben
hacer justicia a sus personajes de una u otra manera. Y a pesar de todo, algunos guionistas parece que ni siquiera se han molestado en leer las obras originales de sus adaptaciones (ejemplo, Soy
Leyenda, guionizada por Akiva Goldsman y Mark Protosevich, a estos dos seres humanos debieron de contarles por encima la historia original de Matheson).
Leí no hace mucho que la película numero 4 tiene como
villano a “Masacre” (en el momento en que escribí ésta crítica estaba casi confirmada la cuarta
entrega, pero por algún extraño giro del Destino, Marvel decidió empezar de
nueva la saga con una nueva entrega: “The Amazing Spider-Man”, que se
estrenará el año que viene… esperemos, crucemos los dedos y recemos para que se le haga justicia), y… claro, para introducir a Masacre tendrán (por
obligación) que hablar de “La gata negra” después de
haber ignorado a Felicia Hardy durante tres películas consecutivas, de haberse
inventado la mayoría de las cualidades de Spider-Man para hacerlo más comercial y de haber jugado
con el personaje de Mari Jane. Lo que hicieron con Gwen Stacy, es que no tiene nombre, aclaremos conceptos: Gwen, es el primer amor de Peter que muere en manos del Duende Verde y que ellos
introdujeron en la película 3 como si fuera cualquier personaje
secundario, cualqueir zorrón que le quiere quitar el novio a MJ, por cierto, mejor amiga de Gwen hasta el día de su muerte.
Entre Gwen y Mari Jane no había color, no había duda, Peter
estaba total y completamente enamorado de Gwen, uno de esos amores inocentes,
primerizos, atrapantes. Peter no se fijaba en MJ por aquel entonces, al menos
no de ese modo.
En fin, punto por punto voy a ir desmenuzandola, con toda mi mala leche. Todo lo que voy a enumerar aparece en el comic original: "Amazing Spider-Man" o en la serie animada del 94.
- Hay dos Duendes, uno que es "El duende" (de
color amarillo, resulta ser el prometido de la señorita Felicia Hardy,
importantísimo personaje de la trama) y
otro que es "El duende verde"... en la película fusionan ambos y le
cuelgan el muerto al pobre señor Osborn (que sí era "El Duende verde”,
pero le atribuyen acciones del duende amarillo).
- El Doctor Octopus nunca tuvo ese proyecto y nunca fue
"bueno"... y el "Chip
inhibidor" nunca existió. Sus
brazos metálicos, no es que lo convirtieran en villano, sino que el personaje
ya era villano desde el principio. Por cierto no muere, sigue siendo uno de los
villanos habituales de Spider-Man. Sobra decir que él no podría matar a ninguno de sus villanos porque eso lo
rebajaría a la altura de aquellos a los que combate. Solamente una vez está a
punto de matar a Rino, cuando Venom los posee, pero no llega a matarlo. En las
tres películas muere algún villano, imperdonable para Spider-Man, si los matara
¿qué lo diferenciaría de sus combatientes?
- Siento ser tan pesada pero sigo preguntándome ¿Dónde
está Felicia Hardy? ¿Cómo pueden olvidar a la futura Gata Negra? - Capítulo 40
de la serie animada – Felicia Hardy es amiga y amante de Peter,
relativamente anterior a Mari Jane, o en su caso contemporánea a ésta.
- ¿Por qué le pintan una raya negra en el ojo a Tobey
Maguire? ¿Es así más malote? ¿Por qué
Spider-Man hace de bufón de la ciudad
cuando le entregan la llave? Por cierto ¿Qué llave? ¿Desde cuándo los
ciudadanos aprecian a Spider-Man? (completamente falaz la escena de la película
en la que los ciudadanos del tranvía protegen a Spider-Man del Doctor Octopus.).
- ¿Que hace Spider-Man
revelando su identidad a Mari Jane tan pronto? Me he repetido esta
pregunta muchas veces y no he conseguido nunca hallar una remota respuesta
razonable. La cruda realidad, antes de lo que pasa en el punto que detallo a
continuación, es que Mari Jane acepta que Peter Parker sea fotógrafo del Daily Bugle y allí
dónde se encuentre una noticia debe acudir de inmediato, lo cual le sirve de excusa a Peter para trepar por sus muros a
sus anchas.
- ¿Por qué Mary Jane no cae en el agujero del tiempo que
abre "El duende Verde”? - Capítulos 41 a 60, es el capítulo que mas me marcó… ver a
Spider-Man destrozado me rompió el alma.
El “adiós amor” rompió mi pequeñito corazón de niña, cuando aún ni siquiera sabía
de amores… Peter Parker, llorando...Y la
película olvidó e ignoró todo lo relativo a la gran pérdida de Mari
Jane para Peter de la misma forma que olvida la pérdida de Gwen. Bochornoso, lo
que hay que hacer para conseguir finales Made In “Jolibud” dignos de una
comedia romántica cualquiera.
- Lo que me lleva al siguiente punto, Peter y Harry Osborn
terminan compartiendo piso, sí… debido a la trágica desaparición de Mary Jane;
ambos, que la quería muchísimo, se apoyan el uno en el otro y empiezan a vivir
juntos como una medida de apoyo
- Peter Parker no
fue nunca el ojo derecho del señor Osborn, éste jamás despreció a su hijo por
Peter. Un recurso harto conocido y desgastado ya.
- ¿Y Madame web? ¿Dónde está? Por favor que dejen de
producir tanta comedia romántica trillada; al principio estaba bien, y
durante un tiempo estuvo bien, pero ya basta de tanto tópico y tanto producto
comercial. La mayoría de películas ya no son historias
creadas para el espectador, son historias creadas para poder crear videojuegos
sobre ellas, figuritas de acción… etc.
Pero sigamos que quedan aún muchas preguntas que me hago a
mí misma sobre el proceder de ésta película: ¿Los guionistas de ésta saga
habrán leído algún comic de spider-Man? ¿Habrán visto la adaptación animada?
- ¿Dónde está lo característico de Spider-Man? ¿Dónde
está su sarcasmo? ¿Dónde está el humor irónico? las bromas cínicas y
perfectas que hacen de Spidei un personaje emblemático de Marvel, del cual han
derivado infinidad de personajes Marvel con esas mismas características.
- ¿Desde cuándo Spider-Man deja que le vean la cara en un
vagón de tranvía lleno de gente? Una escena es lacrimógena, muy trillada.
- Peter Parker también era
científico, de hecho es muy bueno en física.... en las
películas parece que no sepa nada más allá de hacer fotos, sin embargo, en el
comic deja la fotografía y se dedica a dar clases de física en el instituto de su barrio, fue uno de los
mejores de su promoción en sus estudios.
- ¿Y el sistema de cartuchos que se fabrica él mismo para
poder tener más telarañas? En la película parece que las telarañas le vengan de
serie en las muñecas, sin embargo, la “cruda” realidad es que sus telarañas
son de fabricación propia. Peter inventa un sistema que se coloca en las
muñecas, cuyo interruptor esta en las palmas de sus manos, cuando lo acciona
la telaraña (que también es de fabricación propia) sale disparada. Su cuerpo, después de la picadura, fabricaba telarañas, sí, pero no tan fuerte como la que él mismo se fabrica.
- Vuelvo a Gwen Stacy y su aparición en la tercera
entrega:
Añaden un personaje importante para Spidei, la dulce y encantadora Gwen de la que Peter se enamora y cuya muerte jamás consigue superar. Culpándose una y otra vez de no haber podido salvar su vida, se atormenta día y noche, ni siquiera la cercanía de Mari Jane consigue hacerle olvidar a Gwen. En el comic Peter ha llorado solamente dos veces, dos veces, ambas con el recuerdo de Gwen aún anclado en su corazón.
Añaden un personaje importante para Spidei, la dulce y encantadora Gwen de la que Peter se enamora y cuya muerte jamás consigue superar. Culpándose una y otra vez de no haber podido salvar su vida, se atormenta día y noche, ni siquiera la cercanía de Mari Jane consigue hacerle olvidar a Gwen. En el comic Peter ha llorado solamente dos veces, dos veces, ambas con el recuerdo de Gwen aún anclado en su corazón.
Sin embargo, la aparición en la gran pantalla de Gwen me pareció muy triste, después de todo, relegan a Gwen a un
segundo plano, tonto y carente de importancia en el que parece una chica
inocente y simple que intenta robarle el chico a Mari Jane.
Muerte de Gwen:
- ¿Y esa exhibición de muy mal gusto en el bar al que
acude con Gwen, tocando el piano, y saltando por los aires…? Recuerdo la
vergüenza ajena que sentí en el cine al ver esa escena. De verdad, la sentí.
Sólo me queda pedirle al señor Sam Raimi que deje a
Spider-Man, que deje de hacer tan mal su trabajo. Que se dedique a hacer sus
películas de miedo habituales y deje a Spider-Man tranquilo dónde está. También
pedirles a David Koepp, Alvin Sargent, Alfred Gough, Miles Millar, Ivan Raimi,
David Lindsay-Abaire y James Vanderbilt; todos guionistas de cualquiera de las
entregas Made in jolibud al más puro estilo de comedia romantica, que hagan
exactamente lo mismo y se dediquen a guionizar otro tipo de películas.
“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad” la frase que recorre los 65
capítulos de la serie animada y salva a Spider-Man de su propia autodestrucción. Porque al final
(en la serie animada, la saga de comics aún sigue adelante) su peor enemigo es
él mismo, sus temores, su resentimiento, sus miedos, su frustración. Él se
venció a sí mismo, pero en las películas no dan ese mensaje sino otro diferente,
otro de bastante menor calidad, en las películas no está Spider-Man sino otro
diferente.
Si sólo habéis visto las películas os recomiendo
encarecidamente los comics o la serie animada, dadle un boto de confianza a
Peter, descubridlo, leedlo… encontrareis al verdadero Peter y no el producto
comercial en el que lo han convertido.
El verdadero héroe de la historia de Spider-Man no es
Spidei, ni es Peter Parker, el verdadero héroe es Stan Lee. Una vez alguien
dijo que un héroe es aquel que se dedica al bonito trabajo de contar historias,
yo quiero darle las gracias a Stan Lee por crear a Spider-Man, y a Steve Ditko
por dibujarlo…. Sin ellos mi infancia no hubiera sido la misma.
Sólo me queda decir que esta crítica es sólo en lo referente
a las películas. He tratado de reunir los fallos más graves de las tres
películas, sin embargo, me he dejado en el tintero muchos detalles por no
resultar demasiado extensa (el post ya es lo suficientemente largo). Que nadie se ofenda, mi intención es reunir los
fallos. Como lectora devota de los comics de Spider-Man y espectadora de la
serie animada, mi intención es hacer valer al verdadero Spider-Man, el creado por Stan Lee y del que las generaciones que solamente conocen las
películas se han olvidado.
6/28/2011
Paulo Coelho, Once minutos
-Yo soy tres, dependiendo de la persona que me busca.
La niña ingenua, que mira al hombre con admiración, y finje estar impresionada con sus historias de poder y de gloria.
La mujer fatal, que ataca a aquellos que se sienten más inseguros, pero que al reaccionar así, tomando del control de la situación, hace que se sientan más cómodos, porque ellos no tienen que preocuparse por nada más
Y, finalmente, la madre comprensiva, que cuida de los que necesitan consejo y escucha, con aire de quien lo comprende todo, historias que el entran por un oído y le salen por el otro.
-¿ A cuál de las tres quiere conocer ?
-A ti ...
La niña ingenua, que mira al hombre con admiración, y finje estar impresionada con sus historias de poder y de gloria.
La mujer fatal, que ataca a aquellos que se sienten más inseguros, pero que al reaccionar así, tomando del control de la situación, hace que se sientan más cómodos, porque ellos no tienen que preocuparse por nada más
Y, finalmente, la madre comprensiva, que cuida de los que necesitan consejo y escucha, con aire de quien lo comprende todo, historias que el entran por un oído y le salen por el otro.
-¿ A cuál de las tres quiere conocer ?
-A ti ...
6/12/2011
Jorge Bucay, Quiero
Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.
Dedicado a l@s amig@s que nunca lo fueron.
2/09/2011
Danielle Trussoni, Angelology
Angelology. El libro de las generaciones
Danielle Trussoni
592 páginas
ISBN: 978-84-08-09385-5
Cueva de la Garganta del Diablo, montañas Ródope, Bulgaria
Invierno de 1943
Los angelólogos examinaron el cuerpo. Estaba intacto, sin indicios de descomposición; la piel, tan tersa y tan blanca como el pergamino. Los ojos sin vida color aguamarina, entornados hacia el cielo. Unos rizos pálidos caían sobre la frente alta y los hombros esculturales, formando un halo de cabello dorado. Incluso las ropas —de un material metálico de extremada blancura que ninguno de los presentes supo identificar— permanecían inmaculadas, como si la criatura hubiera muerto en una habitación de hospital en París, y no en una cueva en las profundidades de la tierra.
No debería haberles sorprendido encontrar el ángel en tal estado de conservación. Las uñas de las manos, nacaradas como el interior de la concha de una ostra; el abdomen, distendido y terso, sin ombligo; la inquietante translucidez de la piel; todos los rasgos de la criatura eran como sabían que debían ser, incluso la posición de las alas era la correcta. Y, aun así, era demasiado bello, demasiado vital para algo que sólo habían estudiado en bibliotecas mal ventiladas, en reproducciones de pinturas del siglo x v extendidas ante ellos como si de mapas de carreteras se tratara. Durante toda su carrera habían anhelado encontrarse ante aquello. Aunque ninguno de ellos lo habría admitido, en secreto sospechaban que se encontrarían un cadáver monstruoso, apenas huesos y jirones de fibras, como algo extraído de un yacimiento arqueológico. Pero en su lugar había eso: una mano esbelta y delicada, una nariz aquilina, unos labios rosados apretados en un beso eterno. Los angelólogos se inclinaron sobre el cuerpo contemplándolo con el aliento contenido, como si esperasen que en cualquier momento la criatura parpadeara y despertara.
1/31/2011
如果, 愛 (Ru guo · Ai) (Perhaps Love), Peter Chan
如果, 愛
2005
Peter Chan
Oi Wah Lam, Raymond To
Hace diez años que sigo teniendo el mismo sueño, cada noche, desaparece tan pronto como abro los ojos... me aterra dormir porque en mi sueño te pierdo cada vez, sufro tu perdida cada noche ¿Imaginas cómo sienta eso?
Olvida esos días, olvídalos.... olvídame. Y recuerda que.... a quién tienes que amar, más que a nadie, es a ti mismo.
Cada vez que venía aquí, grababa lo que se me ocurría:
>> Diecinueve de diciembre de 1995: No has vuelto ¿Dónde estás? Ven a casa... Pensé que después de un año me sentiría mejor pero todo permanece igual ¿Cómo puede pasar el tiempo tan lentamente?
>> Cuatro de Noviembre de 1996: Ya han pasado dos años y no has venido; podrías venir al menos una vez, sólo una vez ¡Por favor! Prometo que no te obligaré a quedarte, serás libre para marcharte, prometo que seré bueno.
>> Siete de Diciembre de 1997: Siento que me he recuperado.... esta vez.... no me siento tan mal. La cama aún me trae recuerdos, pero ahora ya no duelen tanto. Me he sentado en ella y he sonreído. Ya ves, no es tan difícil olvidarte.
>> Tres de Octubre de 1998: ¿Estas muerta? sino... ¿Por qué no regresas? ¡Eres tan orgullosa! ¡No quiero volver a verte! ¡Vete al infierno! ¡Te odio! ¿Me oyes? ¡Te odio! (llanto desesperado)
>> Seis de Diciembre de 2001: ¿Cómo estás? Fuera está nevando...
>> ¿Ya te has despertado? Desearía estar ahí para poder verte la cara. Llevo diez años esperando éste momento, anoche me abrazabas muy fuerte, debías pensar... que lo era todo para ti ¿Desde cuándo te has vuelto tan ingenua? Fuiste tú quien dijo: "A quien tienes que amar más que a nadie es a ti mismo". ¿Sabes qué es lo que más lamento, de todo lo que ha pasado entre nosotros? Que me enamoré de alguien que me menospreciaba y terminé menospreciándome a mí mismo. Has hecho que me menosprecia para el resto de mi vida. Lo de anoche sólo fue una ilusión, pero esas cintas son reales, auténticas; siempre las guardaré.... porque sé que nunca más volveré a decir cosas como esas.
>> Cuatro de Noviembre de 1996: Ya han pasado dos años y no has venido; podrías venir al menos una vez, sólo una vez ¡Por favor! Prometo que no te obligaré a quedarte, serás libre para marcharte, prometo que seré bueno.
>> Siete de Diciembre de 1997: Siento que me he recuperado.... esta vez.... no me siento tan mal. La cama aún me trae recuerdos, pero ahora ya no duelen tanto. Me he sentado en ella y he sonreído. Ya ves, no es tan difícil olvidarte.
>> Tres de Octubre de 1998: ¿Estas muerta? sino... ¿Por qué no regresas? ¡Eres tan orgullosa! ¡No quiero volver a verte! ¡Vete al infierno! ¡Te odio! ¿Me oyes? ¡Te odio! (llanto desesperado)
>> Seis de Diciembre de 2001: ¿Cómo estás? Fuera está nevando...
>> ¿Ya te has despertado? Desearía estar ahí para poder verte la cara. Llevo diez años esperando éste momento, anoche me abrazabas muy fuerte, debías pensar... que lo era todo para ti ¿Desde cuándo te has vuelto tan ingenua? Fuiste tú quien dijo: "A quien tienes que amar más que a nadie es a ti mismo". ¿Sabes qué es lo que más lamento, de todo lo que ha pasado entre nosotros? Que me enamoré de alguien que me menospreciaba y terminé menospreciándome a mí mismo. Has hecho que me menosprecia para el resto de mi vida. Lo de anoche sólo fue una ilusión, pero esas cintas son reales, auténticas; siempre las guardaré.... porque sé que nunca más volveré a decir cosas como esas.
1/28/2011
Javier Cercas, Por qué escribir
"Escribo porque me encanta que me pregunten por qué escribo. Escribo porque me aburro y porque si no escribiera me aburriría muchísimo más. Escribo porque escribir no sirve absolutamente para nada y sin embargo mientras escribo tengo la absoluta seguridad de que sirve absolutamente para todo. Escribo porque absolutamente nada tiene ningún sentido y sin embargo mientras escribo absolutamente todo parece tener un sentido absoluto. Escribo para leer mejor y también para dejar de vez en cuando de leer, porque el mucho leer embota (esto último lo dijo Nietzsche, que escribía pensamientos paseados). Escribo para escribir algún día un libro paseado. Escribo porque a los ocho años leí Pimpinela escarlata y desde entonces no he hecho otra cosa que intentar plagiar esa novela. Escribo porque a los 15 años yo era un salido y un día otro salido que además era un cabrón me dijo que escribiendo se ligaba, y cuando descubrí que me había engañado ya era demasiado tarde para quitarme el vicio. Escribo porque a los 15 años yo tenía una profesora radiante: un día la interrumpí en clase al grito de que estaba buenísima y ella, que estaba explicando a Borges, me expulsó de clase y yo me impuse como penitencia la lectura de las obras completas de Borges, cosa que todavía no he terminado de hacer y que no creo que termine de hacer nunca, porque en realidad es imposible. De más está decir que escribo porque a partir de los 15 años no me ha pasado absolutamente nada que tenga algún interés. Escribo porque me pagan por escribir tonterías. Escribo porque todavía no he encontrado una forma más decente de ganarme la vida. Escribo (me explico) porque no sé hacer nada útil, ni siquiera atarme los cordones de los zapatos: si supiera curar a los enfermos, no escribiría; si supiera rematar en plancha un libre indirecto, créanme, no escribiría. Escribo porque sí y porque me da la gana, y a quien le parezca mal que me lo diga en la calle. Escribo para poder pensar (esto, creo, lo dijo Cabrera Infante). Escribo porque cuando escribo tengo la impresión acusadísima de que soy una persona inteligente y también de que todos los que me rodean son todavía más inteligentes que yo, sólo que ellos no se dan cuenta.
Escribo para que me lea mi madre, que es la única que me leía cuando no me leía nadie y la única que me leerá cuando ya nadie me lea (¡un abrazo, mamá!). Escribo para que me lean dos tipos que están muertos y dos o tres que todavía están vivos. Escribo para que me lea usted (¡sí, usted, el de la tercera fila, no se esconda!). Escribo porque escribo como Dios (esto, Dios me perdone, es mentira). Escribo porque no creo en Dios. Escribo porque en un mundo sin Dios, escribir, como reírse (pero esto lo dijo Kafka), es casi una obligación moral, o quizá metafísica. Escribo para llevar la contraria, pero todavía no he descubierto a quién. Escribo para entender cosas que sé que no hay manera humana de entender, con la esperanza de que ese esfuerzo fracasado por entenderlas sea ya una forma de entenderlas. Escribo porque la vida es una mierda, y los hombres, un hatajo de indeseables y de cobardes, pero cuando escribo salgo a la calle cantando canciones tirolesas y sintiéndome John Wayne y con ganas de abrazarme al primero que pasa y echarme a llorar de tristeza en su cuello. Escribo porque si no escribiera no tendría ni un solo motivo para respetarme, muy pocos para levantarme por la mañana y casi todos para convertirme en un peligrosísimo oligofrénico, de lo que se deduce que el Estado debería subvencionarme para que siguiera escribiendo. (No escribo, por cierto, para que me quieran más: las personas que me quieren me querrían igual si no escribiera, y las personas que no me quieren no me querrían ni aunque dejase de escribir). Escribo para joder a los que no quieren que escriba y para alegrar a los que quieren que siga escribiendo. Escribo porque, entre nosotros, escribir mola (esto, seguro, debió de decirlo alguien, probablemente un chino). Escribo por todas estas cosas y por muchísimas más. En realidad, escribo por casi todo, porque cualquier excusa es buena para escribir. A veces (Dios me perdone) he llegado incluso a escribir para hacerles creer a quienes me leen que no quiero que me pregunten nunca más por qué escribo."
Escribo para que me lea mi madre, que es la única que me leía cuando no me leía nadie y la única que me leerá cuando ya nadie me lea (¡un abrazo, mamá!). Escribo para que me lean dos tipos que están muertos y dos o tres que todavía están vivos. Escribo para que me lea usted (¡sí, usted, el de la tercera fila, no se esconda!). Escribo porque escribo como Dios (esto, Dios me perdone, es mentira). Escribo porque no creo en Dios. Escribo porque en un mundo sin Dios, escribir, como reírse (pero esto lo dijo Kafka), es casi una obligación moral, o quizá metafísica. Escribo para llevar la contraria, pero todavía no he descubierto a quién. Escribo para entender cosas que sé que no hay manera humana de entender, con la esperanza de que ese esfuerzo fracasado por entenderlas sea ya una forma de entenderlas. Escribo porque la vida es una mierda, y los hombres, un hatajo de indeseables y de cobardes, pero cuando escribo salgo a la calle cantando canciones tirolesas y sintiéndome John Wayne y con ganas de abrazarme al primero que pasa y echarme a llorar de tristeza en su cuello. Escribo porque si no escribiera no tendría ni un solo motivo para respetarme, muy pocos para levantarme por la mañana y casi todos para convertirme en un peligrosísimo oligofrénico, de lo que se deduce que el Estado debería subvencionarme para que siguiera escribiendo. (No escribo, por cierto, para que me quieran más: las personas que me quieren me querrían igual si no escribiera, y las personas que no me quieren no me querrían ni aunque dejase de escribir). Escribo para joder a los que no quieren que escriba y para alegrar a los que quieren que siga escribiendo. Escribo porque, entre nosotros, escribir mola (esto, seguro, debió de decirlo alguien, probablemente un chino). Escribo por todas estas cosas y por muchísimas más. En realidad, escribo por casi todo, porque cualquier excusa es buena para escribir. A veces (Dios me perdone) he llegado incluso a escribir para hacerles creer a quienes me leen que no quiero que me pregunten nunca más por qué escribo."
Leopoldo María Panero
Stefania aparecía muriéndose
la lengua penetraba la cerradura de una puerta que alguien
había cerrado para siempre.
¿Quién era?
¿Quién era aquel desconocido dueño de todas las llaves?
¿Qué color tienen sus ojos?
No tienen pupilas sólo dos agujeros sin fin.
Dos huecos como laberintos donde nos perdemos y no
volvemos jamás atrás.
El dueño de las llaves nos ha encerrado aquí dentro,
nos ha encerrado en sus ojos en sus agujeros,
en el laberinto hueco que no conduce ni al norte ni al sur.
Nos quedamos allí, inmóviles aprisionados en sus ojos
huecos
1/14/2011
Volver, Pedro Almodóvar
- Te necesito, no sé cómo he podido vivir todos éstos años sin tí.
- No me digas eso que me pongo a llorar, y los fantasmas no lloran.
Cold Mountain, Anthony Minghella
Cold Mountain
2003
Dirigida y guionizada por Anthony Minghella
Novela de Charles Frazier
Querido señor Inman; empecé por contar los días, luego los meses... Ahora he dejado de contar, salvo con la esperanza de que regrese. Y con el callado temor de que en los años transcurridos sin vernos, esta guerra, esta espantosa guerra... nos haya cambiado a los dos más allá de lo imaginable. Pienso en los fugaces momentos que pasamos juntos y desearía poder enmendarlos... Mi carácter difícil, lo que quedó por decir...
Repetir una cosa no la mejora.
- Me imagino que Dios estará harto de que ambos bandos anden reclamando su apoyo.
Querido señor Inman; desde que usted se marchó el tiempo se ha medido en capítulos amargos. El pasado otoño mi pobre padre murió. Nuestra granja está abandonada. Todas las casa de estas montañas han vivido alguna tragedia. Cada día... el pavor de enterarnos de quién ha caído, quién no regresará de esta terrible guerra. Y sigo sin noticias suyas. Esta guerra está perdida en el campo de batalla y por ello es una doble pérdida para aquellos que permanecen... Aún sigo esperando, como le prometí aquel día... pero me encuentro sola y empiezo a desesperarme. Me da vergüenza aprovecharme de aquellos que menos pueden permitirse ayudarme... Mi último aliento de ánimo surge de confiar en usted, y de creer que volveré a verle... Por eso ahora le digo, lo más llanamente posible... que si está combatiendo deje de combatir, si está marchando deje de marchar. Vuelva conmigo... vuelva conmigo, ése es mi ruego. Vuelva conmigo...
Usted me dijo que al cabo de unos días a penas recordaría su nombre. Oh, Inman, han pasado más de tres años y aún recuerdo su nombre.
Pobrecita, dejó marchar a los demás y ahora no tiene nada ni a nadie.... Y espera a un fantasma.
- No la conozco, Ruby.
- La señora Swanger dice que necesita ayuda: Y aquí me tiene.
- Necesito ayuda, sí cierto. Pero la de un jornalero, hay que arar y hacer tareas arduas. Creo que ha habido un malentendido.
- ¿Pá que usa el rastrillo? Porque pa cuidar el jardín seguro que no... ¡Número 1!, ¿Tie Caballo? Pueo echar el día arando, no masusta. ¡Número 2!, No hay hombre mejor que yo porque todos los hombres que corren por aquí o son viejos o granujas.
- Puedo hablar de labranza ladina... Ah, y sé leer en francés. También sé atar un corsé, ya lo creo. Puedo enumerar los grandes ríos de Europa ¡pero no me preguntes el nombre de ningún arroyo de este condado! ¡Sé cortar pero no sé zurcir!, se cortar un ramo de flores ¡pero no se como ser cultiva. Si algo tenía una función de la que yo pudiera servirme ¡entonces no se consideraba apropiado! Esta verja es la primera cosa que he hecho que puede llegar a producir un resultado.
- Yo me largo de aquí. No volveré a arriesgar mi vida por una causa en la que no creo.
- Frente a frente con el enemigo... y era yo el que mataba. El otro jamás me mató. No sé por qué...
- Pero por lo que se ve... lo intentó.
- Sí... es cierto.
- Yo creo que hay un plan. Un designio para cada uno de nosotros. La naturaleza, por ejemplo, un pájaro vuela hacia alguna parte con una semilla, la caga y nace una nueva planta. El pájaro tiene una función, la mierda tiene otra y la semilla tiene otra. Y tú tienes una función.
- ¿Te está esperando esa Ada Monroe?
- Me esperaba... Ya no sé si me conoce. Soy como el niño que se fue en otoño a buscar leña y volvió silbando en primavera. Como todos los infelices a los que mandaron a la guerra detrás de banderas y mentiras. Ada me dio un libro... loescribió un tal Bartram. En él hablaba de sus viajes. A veces, sólo con leer el nombre de un lugar cercano a mi casa... Aunque antes, esos lugares pertenecían a otro pueblo. ¿Qué nombre dieron a Cold Mountain? ¿Cómo es posible que un nombre, que ni siquiera es el auténtico, me hiera tanto el corazón? Es ella. Ella es el lugar al que me dirijo... y casi no la conozco. ¡Casi no la conozco! Me parece que sea imposible volver a ella...
Una fuente de alegría apenas apreciable, pero necesaria. Siempre, siempre te llevaré conmigo. Amor mío, ¿dónde estás? Sin la esperanza de que te llegue te escribo esto... Como siempre. Como hasta ahora.
El hombre es el que ha plantado toda esta mierda. Dicen que esta guerra es un cielo de nubes negras, pero ellos provocan la tormenta y luego se quedan bajo la lluvia gritando "¡Joder, está lloviendo!"
Durante este tiempo el hielo a rodeado mi corazón y ahora... ahora no sé cómo derretirlo.
- Rezo porque estés bien. Rezo porque me tengas en tus pensamientos. Tú eres lo único que me impide caer en la oscuridad y en el desánimo.
- ¿Cómo podía yo impedirlo? Apenas nos conocíamos, fueron muy pocos momentos...
- Fueron cientos de momentos. Son como una bolsa de diminutos diamantes. Da igual que fueran reales o que me los hubiera inventado. La forma de tu cuello... eso es real, el tacto de tu cuerpo cuando te atraje hacia mí y te abracé... Inma arando un campo. Tú sosteniendo una bandeja. Tú fuera en el porche.
- No me apetecía entrar.
- De ahí que necesitara una bandeja, y así poder salir a verte.
- Aquel beso... que todos los días volvía a besar.
- Te esperaba todos los días... deseando, anhelando ver tu rostro.
- Que puedas llegar a ver mi interior... mi... puedes llamarlo como prefieras mi... ¿mi espíritu? Es lo que me aterra. Creo que estoy destrozado. Intentaron matarme una y otra vez... pero no era mi hora. Y si tenía bondad, si la tenía... la perdí. Si quedaba algo de ternura en mí... la destruí. Oh, ¿cómo escribirte después de lo que hice... de lo que vi?
Lo que hemos perdido nunca nos será devuelto. La tierra no cicatrizará... demasiada sangre. El corazón no cicatrizará... Tan sólo podemos hacer las paces con el pasado, e intentar aprender de él. Hay días en los que consigo no pensar en ti; cuando las necesidades de la granja requieren mayor urgencia que las de mi corazón. En esta época del año, abunda la vida por todas partes. Y tú estás presente en ella, como si aún estuvieras regresando a casa para reunirte conmigo. Si pudieras vernos ahora, comprenderías que cada paso de tu viaje valió la pena. Miré una vez más en el pozo de Sally, y esta vez no vi nada que me atormentara. Sólo nubes, nubes... y luego, el sol.
11/29/2010
Laura Esquivel, Como agua para chocolate
Todos nacemos con una caja de cerillas en nuestro interior, no lo podemos encender solos, necesitamos oxígeno y la ayuda de una vela. En éste caso, el oxígeno tiene que provenir del aliento de la persona amada; la vela puede ser cualquier tipo de alimento, música, caricia, palabra o sonido que haga disparar el detonador y así encender una de las cerillas. Por un momento nos sentiremos deslumbrados por una intensa emoción. Se producirá en nuestro interior un agradable calor que irá desapareciendo poco a poco conforme pase el tiempo, hasta que venga una nueva explosión a reavivarlo. Cada persona tiene que descubrir cuáles son sus detonadores para poder vivir, pues la combustión que se produce al encenderse uno de ellos es lo que nutre de energía el alma. En otras palabras, ésta combustión es su alimento. Si uno no descubre a tiempo cuáles son sus propios detonadores, la caja de cerillas se humedece y ya nunca podremos encender un solo fósforo.
Si eso llega a pasar el alma huye de nuestro cuerpo, camina errante por las tinieblas más profundas tratando vanamente de encontrar alimento por sí misma, ignorante de que sólo el cuerpo que ha dejado inerme, lleno de frío, es el único que podría dárselo.
Por eso hay que permanecer alejados de personas que tengan un aliento gélido. Su sola presencia podría apagar el fuego más intenso, con los resultados que ya conocemos. Mientras más distancia tomemos de estas personas, será más fácil protegernos de su soplo.
Si por una emoción muy fuerte, se llegan a encender todos de un solo golpe producen un resplandor tan fuerte que ilumina más allá de lo que podemos ver normalmente y entonces ante nuestros ojos aparece un túnel esplendoroso que nos muestra el camino que olvidamos al momento de nacer y que nos llama a reencontrar nuestro perdido origen divino. El alma desea reintegrarse al lugar de donde proviene, dejando al cuerpo inerte.
11/26/2010
Gladiator, Ridley Scott
Gladiator
2002
Director: Ridley Scott
Guión: David Franzoni (Argumento),
John Logan
y William Nicholson
A mi señal desatad el infierno, ira y fuego
Me llamo Máximo Décimo Meridio,
comandante de los ejércitos del norte,
general de las legiones Mérix, leal servidor del verdadero emperador Marco Aurelio;
padre de un hijo asesinado,
marido de una mujer asesinada
y alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra.
Tus defectos como hijo son mi fracaso como padre.
Cinco mil de mis hombres están en el frío barro, tres mil aún sangran por sus heridas, dos mil jamás abandonarán ya este lugar... ¡No quiero creer que lucharon y murieron por nada!
A veces hago lo que deseo hacer. El resto del tiempo hago lo que debo.
─ Máximo, te aclaman a ti. El General que se convirtió en esclavo, el esclavo que pasó a ser gladiador, el gladiador que desafió a un Imperio. Una historia asombrosa. Ahora el pueblo quiere saber cómo acaba la historia. Sólo se conformará con una muerte memorable, y que puede ser más glorioso que retar al mismísimo Emperador en el gran Coliseo.
─ ¿Lucharías conmigo?
─ Por qué no. ¿Crees que te tengo miedo?
─ Creo que has tenido miedo toda tu vida.
─ Y no como Máximo el invencible, que no conoce el temor.
─ Había un hombre que decía: la muerte nos sonríe a todos así que devolvámosle la sonrisa.
─ Y dime, ¿tu amigo le sonrió a su propia muerte?
─ Tu debes saberlo. Era tu padre.
Hoy he visto cómo un esclavo se volvía más poderoso que el emperador de Roma.
Me dijeron que tu hijo chilló como una niña cuando le clavaron en la cruz... y que tu mujer gimió como una puta cuando la violaron, una vez y otra y otra...
Sombras y ceniza.
Arrasaría el mundo entero porque tú me amases.
11/20/2010
Victor Hugo, Los miserables
Marius: - Perdóname; estoy aquí. Tengo el corazón lleno; no podía vivir como estaba, y he venido. ¿Habéis leído lo que he puesto en ese banco? ¿Me conocéis? No tengáis miedo de mí. ¿Os acordáis de aquel día, hace ya mucho tiempo, en que me mirasteis? Fue en Luxemburgo, cerca del gladiador. ¿Y del día que pasasteis cerca de mi? El 16 de Junio y el 2 de Julio. Va a hacer un año. Desde hace mucho tiempo no os he visto. He preguntado a la alquiladora de las sillas y me ha dicho que ya no os veía. Vivíais en la calle del Oeste en un tercer piso de una casa nueva; ya veis que lo sé. Yo os seguía. ¿Qué debía hacer? Después habéis desaparecido. Creí veros pasar una vez cuando estaba yo leyendo los periódicos bajo los arcos del Odeón, y corrí pero no, era una joven que tenía un sombrero como el vuestro. Por la noche vengo aquí. No temáis, nadie me ve; vengo a mirar vuestra ventana de cerca. Ando muy suavemente para que no lo oigáis, porque podríais tener miedo. La otra noche estaba detrás de vos, os volvisteis y huí. Una vez os he oído cantar; fui feliz. ¿Os hace daño que os oiga cantar a través de las persianas? Esto no os hace mal, ¿No es verdad? Ya veis, sois mi ángel; dejadme venir; creo que me voy a morir. ¡Si supieses! ¡Os adoro! Perdonadme; os hablo y no sé lo que os digo; os incomodo tal vez. ¿Os incomodo?
Cosette: - ¡Oh, madre mía!
Marius: - ¿Me amáis, pues?
Cosette: - ¡Cállate! ¡Ya lo sabes!
[...]
Cosette: - ¿Cómo os llamais?
Marius: - Yo me llamo Mario. ¿Y vos?
Cosette: - Yo me llamo Cosette.
Friedrich Nietzsche, Sobre verdad y mentira en sentido extramoral
En algún apartado rincón del universo centelleante, desparramado en innumerables sistemas solares, hubo una vez un astro en el que animales inteligentes inventaron el conocimiento. Fue el minuto más altanero y falaz de la “Historia Universal”: pero, a fin de cuentas, sólo un minuto. Tras breves respiraciones de la naturaleza, el astro se heló y los animales inteligentes hubieron de perecer. Alguien podría inventar una fábula semejante pero, con todo, no habría ilustrado suficientemente cuán lastimoso, cuán sombrío y caduco, cuán estéril y arbitrario es el estado en el que se presenta el intelecto humano dentro de la naturaleza.
Arturo Pérez-Reverte, Patente de Corso
"[...]En aquel patio de recreo vi a la niña. Debía de tener cinco o seis años, llevaba el pelo muy corto y estaba sentada en un peldaño de la escalera con un libro ilustrado abierto sobre la falda. Leía con una concentración extraordinaria, ajena al griterío del patio, pasando las páginas enrocada en aquel rincón del mundo, en el refugio que el libro le proporcionaba. No leía con expresión plácida, sino obstinada; baja la cabeza, como si el esfuerzo de mantener a raya el bullicio circundante no fuera fácil. Se diría que aquella singular trinchera no se la regalaba nadie, sino que la conquistaba palmo a palmo, a golpe de voluntad. Enternecedoramente pequeña, sola y orgullosa, con su jersey de pico verde, su falda de cuadros escoceses y sus calcetines arrugados. Deliberadamente ajena a todo. Ella y su libro.
Fue entonces cuando levantó la vista y me vio al otro lado de la verja. Sonreí como un Hermano de la Costa le sonríe a otro, cómplice; pero la niña me miró suspicaz, sin devolver la sonrisa, y comprendí cómo ella realmente me veía: adulto, extraño, intruso, inoportuno. Aquella francotiradora diminuta, deduje, no necesitaba mi presencia, ni mi sonrisa de aliento; estaba lejos de mí y de todos nosotros, en el mundo creado por las páginas de aquel libro y por sus particulares ensueños. Construía un espacio propio, íntimo, en el que mi sonrisa y yo estábamos de más. Así lo demostró bajando de nuevo la vista, ignorándome con el resto del universo hostil que ese libro mantenía a raya página tras página. Y mientras me apartaba con sigiloso respeto de la verja, pensé: Herodes se equivocó. Quizá ella se salve un día. Tal vez esa niña solitaria y tenaz nos haga mejores de lo que somos."
Arturo Pérez Reverte
La niña del pelo corto
Patente de Corso
3 de abril de 2005
11/19/2010
Hellboy II: The Golden Army, Gillermo del Toro
Hellboy II: The Golden Army
2008
Gillermo del Toro
Cómic: Mike Mignola
Se cuenta que en los albores del tiempo, el hombre, la bestia y todos los seres mágicos, vivían juntos bajo Aiglin, el Padre Árbol.
Pero el hombre había sido creado con un vacío en su corazón. Un vacío que ninguna posesión, poder ni conocimiento podía llenar. Y su codicia infinita hacía soñar al hombre con extender su dominio sobre toda la Tierra.
Muchos elfos, ogros y goblins derramaron su sangre en la guerra con el hombre. Y el rey Balor, el rey manco del país de los elfos, presenció la matanza con terror y desesperación.
Pero un día, el maestro de los goblins herreros se ofreció a construir para el rey un ejército mecánico dorado. Setenta veces setenta soldados que nunca sentirían hambre y serían imparables.
El príncipe Nuada le rogó a su padre que accediera.
- Constrúyeme ese ejército, dijo el rey.
De este modo se forjó una corona mágica que iba a permitir a todo ser de sangre real dirigir al ejército, si nadie le cuestionaba el mando.
- Yo soy el rey Balor, comandante del ejército dorado. ¿Hay alguien que dispute mi derecho?
Y en su salón del trono, nadie puso en duda su palabra.
Así el mundo cambió, y cuando los humanos volvieron a marchar, notaron que la tierra temblaba bajo sus pies y vieron cómo unas formas monstruosas oscurecían el cielo.
El ejército dorado no tenía compasión, no sentía lealtad ni dolor. Y el corazón del rey Balor notó el peso del remordimiento. Por eso acordó una tregua y dividió la corona en tres fragmentos: Uno para los humanos y dos para sí mismo. A cambio, el hombre se quedaría en las ciudades, y los seres mágicos ocuparían los bosques. Esa tregua debía ser respetada por sus hijos y los hijos de sus hijos hasta el fin de los tiempos. Pero el príncipe Nuada no creía en las promesas del hombre, y cuentan que se exilió y juró regresar el día en que su pueblo más le necesitara.
Así el ejército dorado quedó inactivo, encerrado en el interior de la Tierra, a la espera. Y ahí sigue en la actualidad, aguardando el día en que la corona sea unida de nuevo. Silencioso, inmóvil e indestructible.
11/15/2010
People's Choice Awards 2011
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Favorite Movie: Inception.
Favorite Movie Actor: Leonardo DiCaprio.
Favorite Movie Actress: Angelina Jolie.
Favorite Action Movie: Robin Hood.
Favorite Family Movie: How to Train Your Dragon.
Favorite Sci-Fi/Fantasy Show: Supernatural.
Favorite TV Obsession: Dexter.
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